Gente ARAG
Conoce como se trabaja en ARAG y la opinión de algunos de sus empleados.
Trabajar en ARAG me ha permitido conocer el mundo de la defensa Jurídica ya que era desconocido para mí. El ámbito jurídico afecta a todos los campos de nuestra vida y ahora, desde mi experiencia en la compañía con más de 13 años, me doy cuenta de la importancia que supone contar con ARAG. Considero que es una empresa que ofrece confianza y tranquilidad. Personalmente, trabajar en el Servicio de Atención me permite estar en contacto con todos los departamentos y constatar el gran valor humano de todos los equipos. Si tuviera que describir con tres adjetivos a la compañía diría que ARAG es sinónimo de confianza, responsabilidad y calidad.
Trabajar en ARAG para mí significa evolución al futuro, de acuerdo con un mercado cambiante y exigente que permite lograr con éxito el desempeño de nuestras funciones. De esta forma, se puede trasmitir al cliente nuestra mejor visión de la eficacia en la claridad de nuestras ideas.
Lo que más me gusta de trabajar en ARAG, además de pertenecer a un grupo internacional, es que nos esforzamos en detectar las necesidades de nuestros clientes para diseñar las soluciones que más les convienen. El gran dinamismo y los altos valores de la plantilla puede que sean la pieza clave para conseguirlo. Por mi parte, yo intento contribuir a reforzar el sentimiento de unidad y equipo, sumándome al entusiasmo y esfuerzo general que existe ante los nuevos retos que se nos proponen.
Para mi trabajar en ARAG significa, esfuerzo y motivación. Todos y cada uno de nosotros vamos remando para seguir manteniendo este, nuestro barco, a flote.
Después de 36 años en la compañía, aún me sorprende la capacidad que tiene para adaptarse al progreso. Esto es muy importante para mí, pues como miembro del equipo de IT me brinda la posibilidad de aprender y evolucionar profesionalmente. También me gusta el trato con la gente y poder ayudar al resto de compañeros en sus problemas informáticos del día a día de la mejor manera posible.
Hace algo más de 15 años que comencé mi andadura en ARAG. Primero como tramitadora de siniestros y, desde hace siete años, como delegada comercial. Valoro mucho formar parte de una empresa dinámica, en constante evolución, a la vez que muy humana y respetuosa con los derechos de sus empleados y clientes. Desempeño un trabajo ameno y enriquecedor a nivel personal y profesional. Viajar y relacionarme con personas de todo tipo, dentro y fuera de la empresa, lo convierte en una actividad muy dinámica. Soy consciente de que represento la imagen de ARAG en mi zona, por lo que intento transmitir a los clientes confianza, profesionalidad y pasión por nuestros productos en los que creo firmemente.
Para mí, trabajar en ARAG me brinda la oportunidad de formar parte de una reconocida compañía. Destacaría sobre todo su facultad de poner a disposición de todos los ciudadanos el acceso a una defensa jurídica de calidad. Por otro lado, su constante voluntad de aportar soluciones a las diversas cuestiones legales que plantean los clientes deriva en la necesidad constante de innovación y adaptación, factores que hacen que el trabajo resulte muy enriquecedor.
Creo que después de 7 años y medio puedo afirmar que me siento identificado con la empresa, que “vivo sus colores”. Lo que más valoro de la compañía es el conjunto de personas que lo forman y el trato que recibo de todos y cada uno de ellos. Para mí, ARAG es sinónimo de esfuerzo, de ilusión, de trabajo y de infinitas ganas de aprender.
Trabajar en ARAG me brinda la oportunidad de aplicar la suma de todo lo que he aprendido en mi vida: mi carrera de derecho, trabajar en equipo, saber escuchar, tener paciencia… Es trabajar en el mundo legal aplicando la cordura a las reclamaciones, intentando llegar a un acuerdo amistoso incluso hasta la misma puerta del juzgado. Por mi parte, intento aportar mi esfuerzo constante para que cada día sea un reto conseguido. Me gusta escuchar a las personas e intentar dar soluciones en el menor tiempo posible, cosa que crea mucha complicidad con el cliente.
Estar feliz con el trabajo que desempeñas se nota, por eso siempre digo que creo que tengo un gran trabajo y que lo que hago es importante.
Emoción. Es lo que sentí cuando ARAG me llamó para formar parte de su equipo. Procedía de una pequeña empresa del sector y para mí fue un avance en todos los aspectos ya que ARAG era y es la compañía de referencia en la protección jurídica. Después de 14 años en la empresa mantengo la ilusión del primer día. He crecido como profesional buscando la manera más práctica de resolver los asuntos asignados. Valoro la libertad que tengo en el desempeño de mis funciones. Me permite una cierta autonomía para tomar decisiones y realizar mi trabajo.

