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Durante los meses de calor, son muchas las personas que deciden instalar aparatos de aire acondicionado en sus viviendas. La duda surge cuando el interesado en instalarlo no vive en un piso de su propiedad, sino que es inquilino de un piso de alquiler: ¿Debe pedir permiso al propietario en este caso?

El inquilino siempre debe solicitar permiso para hacer obras que modifiquen el estado de la vivienda o disminuya su seguridad

Para empezar, es importante saber que el inquilino siempre debe solicitar permiso al propietario para realizar cualquier tipo de obra en la vivienda, sobre todo cuando modifique su configuración o cuando dicha obra provoque la disminución de la estabilidad o seguridad de la vivienda.

 

Qué opciones tiene el propietario si el inquilino instala aire acondicionado sin permiso

El artículo 23 de la Ley de arrendamientos urbanos previene al propietario de lo que puede hacer en caso de que el inquilino haya realizado una obra sin su consentimiento. El propietario, una vez finalizado el contrato de alquiler (o incluso durante la vigencia del mismo si tiene constancia de ello), tendrá dos opciones. O bien exigirle que reponga las cosas modificadas al estado anterior, por lo tanto, pedirle que desinstale el aparato y deje la vivienda en perfecto estado, o bien aceptar conservar la modificación. Si el propietario elige esta última opción, el inquilino no podrá reclamar una indemnización sobre esta modificación, aunque represente una mejora para el piso. La instalación del aire acondicionado quedará como una obra a beneficio de la vivienda.

Lo mejor será, por lo tanto, que siempre se avise al propietario del piso de alquiler antes de realizar la instalación. ¡Nos ahorraremos problemas posteriores!