A pesar de lo que dicta la normativa nacional e internacional, la brecha salarial entre hombres y mujeres es una realidad en todo el mundo. ¿Sabías que las trabajadoras pueden reclamar, por ley, las diferencias salariales en caso de discriminación?

Lo qué dice el Estatuto de los Trabajadores en España

El salario debe ser el mismo, con independencia del género

Según la normativa, los hombres y mujeres deben recibir el mismo salario si realizan el mismo trabajo. En España, el Estatuto de los Trabajadores contempla que “el empresario está obligado a pagar por la prestación de un trabajo de igual valor la misma retribución, sin que pueda producirse discriminación alguna por razón de sexo”. En este sentido, los convenios colectivos de las empresas recogen los sueldos que se deben pagar a sus trabajadores y no contemplan distinciones por ser hombre o mujer. El salario debe ser el mismo, con independencia del género.

No contempla sanciones por discriminación salarial

El Estatuto de los Trabajadores tampoco contempla sanciones ante supuestos de discriminación salarial entre hombres y mujeres. Sin embargo, ante una situación de perjuicio salarial sin motivo aparente, recomendamos a las trabajadoras que reivindiquen ante la empresa e intenten llegar a un acuerdo. Si no lo consiguieran, siempre se puede intentar un acto de conciliación, que es la vía previa a una posterior reclamación judicial.

Plazos para la reclamación de las diferencias salariales

Actualmente, el plazo máximo que tiene una trabajadora para reclamar las diferencias salariales es de un año. De hecho, podría ser que la trabajadora esté realizando tareas que no le corresponden por la categoría profesional que tiene reconocida en su contrato y esté cobrando menos salario de lo que le pertenece. Es importante regular estas situaciones, ya no sólo por una cuestión de reconocimiento salarial, sino porque si la empresa te paga menos salario del que legalmente te corresponde por tu categoría profesional, implica que también te están cotizando a la seguridad social por menos. Esta situación repercute después negativamente a la hora de cobrar, por ejemplo, una pensión de jubilación, incapacidad permanente o incluso una prestación por desempleo o incapacidad temporal.

Leyes contra la discriminación

En el caso de encontrarse ante una situación de discriminación generalizada por cuestiones de género en toda una plantilla, se recomienda tomar medidas legales como la denuncia ante la Inspección de Trabajo, ya que la legislación nacional e internacional aplicable a España prohíbe estas situaciones. Entre los ejemplos, el artículo 14 de la Constitución Española, el Convenio 100 de la Organización Internacional del Trabajo, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales o los propios fundamentos de la Unión Europea, que contemplan la igualdad salarial como un derecho inherente a cualquier ciudadano.

Además, desde el año 2007 la legislación española promueve la adopción de medidas concretas para garantizar que no existan diferencias entre géneros, esto es a través de la Ley Orgánica para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres. Sin embargo, una década después todavía se dan factores que impactan negativamente en conseguir la deseada paridad, tanto en el salario como en el nivel de desarrollo profesional.

Queda aún mucho trabajo por delante, ya que, aunque la legislación haya avanzado, hay que seguir educando a nuestra sociedad para continuar mejorando a nivel laboral y en equidad.