El Código Penal, constituye un conjunto de normas jurídicas mediante las que se castigan los delitos.

Son ejemplos de delitos los robos, el tráfico de drogas, la violencia doméstica o las lesiones. Cabe destacar que, cuando los delitos sean cometidos por menores de 18 años, se les aplicará la Ley Penal del Menor, que contempla unas penas distintas.

El Código Penal, solo debería aplicarse en caso que el hecho no pueda ser castigado por otra vía. Es decir, que si el supuesto no es lo suficiente grave o se puede castigar con una multa, debería aplicarse esa sanción en lugar de acudir a la vía penal.

Pena de prisión

A diferencia de otras normas jurídicas, con la aplicación del Código Penal se podrá decretar, mediante sentencia judicial, la privación de libertad de una persona (pena de prisión) si finalmente se considera que es culpable de haber cometido un delito. Es la única norma que permite dicha posibilidad, y por ello, su aplicación debe ser restrictiva y solamente ante comportamientos sumamente graves.

Presunción de inocencia

En cualquier caso, regirá siempre la presunción de inocencia de las personas, es decir, que deberá demostrarse que efectivamente se cometió algún comportamiento de los que castiga el Código Penal. Ante la mínima duda, o en caso que los hechos no quedasen suficientemente acreditados, regirá el principio conocido como “in dubio pro reo”, que supondrá que, ante la incertidumbre, el caso se resolverá a favor del acusado.

Otras penas que contempla el Código Penal

No obstante, el vigente Código Penal contempla, para supuestos concretos, la aplicación de penas distintas a la cárcel, como podrían ser los trabajos en beneficio de la comunidad o, en algunas situaciones, las multas económicas. Así mismo, y tras la última revisión (28/10/2015), la Ley destaca la inclusión de penas nuevas, como por ejemplo la prisión permanente revisable, así como la responsabilidad penal de las personas jurídicas (empresas) –figuras que hasta la fecha no habían existido-.