Si pierdes o te roban el pasaporte o el DNI mientras estás de vacaciones en el extranjero, no te preocupes. Aunque suponga un contratiempo molesto, tiene solución. A continuación, te explicamos los 3 pasos que debes seguir.

3 pasos a seguir si pierdes o te roban la documentación en el extranjero

Pon una denuncia

Primero de todo, es importante dejar constancia de los hechos en la comisaría de policía más cercana. Además de necesitar una denuncia para solicitar la renovación de los documentos, evitarás problemas en caso de suplantación de identidad.

Tramita la nueva documentación

Para tramitar la nueva documentación, acude a la Embajada Española o Consulado del país en el que te encuentres. Para ello, deberás presentar algún documento con una foto que te identifique: un abono de transporte, el carné de conducir, etc. Si no tienes ningún documento con estas características, otro ciudadano español deberá confirmar tu identidad a través de una declaración jurada.

Si tienes que viajar de forma inminente, puedes solicitar un permiso o un pasaporte de emergencia.

Permanece atento a posibles suplantaciones de identidad

Uno de los grandes miedos cuando te sustraen la documentación es el uso ilegal que pueda hacerse de ella. Por esta razón, es muy recomendable revisar tus movimientos bancarios o comprobar los registros de morosos. En caso de movimientos irregulares, haber realizado la denuncia ante la policía será tu prueba.

Y antes de viajar…

Acuérdate de llevar contigo una copia física o digital de la documentación.

Localiza dónde está la Embajada Española en el país de destino. Si no hay ninguna, podrás realizar los trámites en las delegaciones diplomáticas de cualquier otro país miembro de la Unión Europea o por correo en la embajada española del país más cercano al que te encuentres.

Infórmate del nivel de seguridad del país de destino

Inscríbete en el registro de viajeros del Ministerio de Exteriores. En caso de tener alguna incidencia durante tu viaje, todo será más sencillo.

Contrata un seguro de viaje. Quizás no lo sabes, pero puede cubrirte los gastos de gestión por pérdida o robo de documentos, la anulación de tarjetas de crédito o el adelanto de fondos monetarios en el extranjero.