Después de preparar un viaje muy esperado y haber coordinado la estancia allí, ya sea por ocio o por trabajo, llegas al aeropuerto y te informan desde la compañía aérea que no puedes embarcar porque hay overbooking, y que no puedes iniciar tu viaje. Genera impotencia e incluso enfado. No puedes hacer nada, ya que no te permiten entrar por mucho que insistas. Aún así tienes una serie de derechos que puedes reclamar al hacerte perder tu tiempo y dinero.

 

¿QUÉ PUEDO HACER SI NO PUEDO EMBARCAR POR OVERBOOKING?

La compañía aérea tiene la obligación de preguntar si hay voluntarios dispuestos a renunciar a embarcar a cambio de una contraprestación, que sería pactada con la compañía.

Si te has quedado sin coger el vuelo, tienes derecho a recibir una asistencia adecuada para cubrir todos los gastos derivados de este hecho como proporcionarte la comida y bebida necesaria, dos llamadas telefónicas y, en caso de que lo necesites, alojarte. También, el transporte desde el aeropuerto al alojamiento.

La compañía aérea tiene que facilitarte medios para poder llegar cuanto antes a tu destino final o en una fecha -posterior- que te vaya bien. Si ya no te interesa realizar este viaje, la compañía tiene que realizarte un reembolso de tu billete dentro de un periodo de siete días siguientes.

La compañía puede compensar económicamente el hecho de no poder volar por overbooking. El importe se valora en función del retraso que hayas sufrido, la distancia de tu vuelo y si el destino se encuentra en la Unión Europea -o no-, pero la penalización puede ser de 250€ hasta los 600€.

Aunque hayas decidido viajar en tren o barco, tienes tus derechos como consumidor y que la compañía debe compensar adecuadamente.

Aparte del overbooking, también preocupa ponerse enfermo. No todos los países cubren una asistencia sanitaria gratuita o asumible para los bolsillos. Para que no nos encontremos en una situación de desamparo lo mejor es contar con un seguro de viaje que nos proporcionará tranquilidad y actuará frente a cualquier inconveniencia o contratiempo sea cual sea la causa: ponerse enfermo, retraso en el viaje, pérdida de servicios contratados, daños en el viaje o gastos de anulación.