La patria potestad es el conjunto de derechos y deberes que tienen los progenitores con los hijos. Su ejercicio es atribuido a ambos de forma conjunta, aunque la pareja o el matrimonio decida divorciarse o separarse y con independencia del sistema de guarda, salvo que la ley disponga lo contrario.

Si ya es bastante complicado la pareja se ponga de acuerdo en las decisiones que afectan a sus hijos en el día a día, cuando se produce un divorcio o separación es más difícil llegar a un consenso. Ahora bien, ¿en qué casos puede haber controversia en el ejercicio de la patria potestad? Os lo contamos a continuación:

Mi ex se niega a que nuestro hijo conozca a su familia en el extranjero, ¿qué puedo hacer?

Lo más importante es salvaguardar el adecuado crecimiento y desarrollo personal de los menores y si uno de los progenitores se niega a que podamos viajar al extranjero para que nuestros hijos puedan visitar a parte de su familia, deberemos solicitar al Juez una autorización. El Juez deberá oír a las partes y a los menores si tienen suficiente juicio, teniendo siempre en cuenta el interés superior del menor.

¿Puedo irme a vivir al extranjero con mis hijos sin el consentimiento del otro progenitor?

Como indicábamos anteriormente, el ejercicio de la patria potestad debe ser conjunto. Por ello, cuando la pareja fija su domicilio familiar en un determinado lugar, también constituye el lugar de residencia de sus hijos. Ahora bien, si uno de ellos toma la decisión de marcharse al extranjero con sus hijos por cuestiones laborales o motivada por la propia ruptura entre los cónyuges el otro progenitor debe autorizarlo.

Si el otro progenitor no está de acuerdo, se deberá pedir la autorización judicial correspondiente. ¿Qué tiene en cuenta el Juez en estos casos? Entre otros muchos aspectos, el arraigo de los menores (edad, escuela), el vínculo familiar con sus parientes (abuelos, tíos, primos) y la situación de cada progenitor (laboral, familiar y económica).

En caso de que uno de los progenitores decida, de forma unilateral, a marcharse con sus hijos al extranjero, podrá incurrir en un delito de sustracción internacional de menores.

¿Qué ocurre si quiero cambiar de colegio a nuestro hijo pero mi ex no está conforme?

No es tarea fácil en un matrimonio decidir a qué centro educativo va a ir nuestro hijo, ya que siempre se tiene en cuenta aquello que sea más acorde a las costumbres de la propia familia. Ello se complica cuando los progenitores están divorciados.

En estos casos, mientras haya diálogo entre las partes, se puede proponer una mediación. Sin embargo, cuando ya no hay posibilidad de poder llegar a acuerdos, se debe solicitar la intervención del Juez, quien, tras oír a las partes y al menor (si tiene suficiente madurez), dictaminará cuál de los dos progenitores debe decidir acerca del cambio de centro escolar del menor.