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¿Sabes las ventajas que te puede ofrecer un seguro de defensa jurídica para inquilinos? ¡Te lo contamos!
Miguel Pérez | 15.01.2026
En los últimos años, el alquiler se ha consolidado como una opción preferente para millones de personas en España. Según el INE, aproximadamente el 24% de los hogares españoles reside en régimen de alquiler, una cifra que sigue en aumento, sobre todo entre jóvenes y familias que buscan flexibilidad y acceso a la vivienda en grandes ciudades.
Según el portal Idealista, el 40% de los inquilinos declara haber tenido al menos un conflicto con el propietario o con la comunidad de vecinos durante el último año. Estos datos refuerzan la importancia de contar con una protección jurídica que te respalde ante cualquier imprevisto.
Y es que vivir de alquiler no está exento de retos: desde la devolución de la fianza, conflictos con el propietario o problemas con servicios y suministros, hasta disputas por contratos o gastos inesperados. Ante estas situaciones, contar con el seguro de defensa jurídica ARAG Inquilino puede marcar la diferencia entre resolver un problema fácilmente o verse envuelto en un proceso largo y costoso.
Laura compartía piso en Granada durante la universidad. Tras finalizar el contrato y avisar correctamente al propietario, este se negó a devolver la fianza de 600 euros. Gracias al seguro ARAG Inquilino, Laura y sus compañeras no solo recibieron asesoramiento legal, sino también el adelanto de la fianza mientras se resolvía la reclamación. Dos meses después, recuperaron el importe íntegro y pudieron destinarlo a su nuevo hogar.
Imagina que, de repente, el arrendador decide subir el alquiler sin previo aviso o de manera desproporcionada respecto al IPC. Con el seguro de defensa jurídica, los abogados analizan si el incremento es legal y, en caso contrario, gestionan la reclamación para restablecer el importe pactado en el contrato.
No es raro recibir una factura de agua o luz mucho más alta de lo habitual o que no corresponde. El seguro interviene realizando las reclamaciones necesarias ante la compañía suministradora, evitando así pagos indebidos.
Si tras encargar una reforma o reparación en casa surgen problemas con el pintor o carpintero, puedes reclamar y defender tus derechos como consumidor, evitando así quedar desprotegido ante trabajos mal ejecutados.
En caso de que tu animal de compañía sufra lesiones causadas por terceros, el seguro también gestiona la reclamación para que recibas la compensación correspondiente.
Vivir de alquiler no tiene por qué ser complicado si cuentas con la protección adecuada. Un seguro de defensa jurídica como ARAG Inquilino te aporta tranquilidad, respaldo y soluciones eficaces ante cualquier imprevisto. ¡No dejes tus derechos al azar!
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