La Navidad es la época del año en que más regalos solemos recibir. Calcetines con borlas, jerséis de los que pican, pongos varios… Estos regalos, sin ánimo de parecer desagradecidos, no siempre nos gustan o se adaptan a nuestras necesidades y, por lo tanto, hay veces que optamos por devolverlos o cambiarlos. ¿Cómo podemos hacerlo?

Qué necesitamos para devolver un regalo

Lo principal para poder devolver un regalo es tener el ticket de compra o condiciones de compra, en caso de que lo hayamos comprado por Internet. Aquí debería estar establecido si la tienda en la que se ha comprado el producto permite, como política comercial, el poder devolverlo o cambiarlo durante un periodo de tiempo determinado, por ejemplo en 7 días o en un 1 mes. Pese a ello, es importante tener claro que esto no es un derecho exigible por el consumidor, sino una posibilidad que los comercios pueden establecer con la finalidad de facilitar las ventas.

¿Y si el regalo es defectuoso?

Por el contrario, en caso de que el producto que nos han regalado tenga un defecto, podremos optar entre exigir su reparación o que lo sustituyan por otro, salvo que una de estas opciones resulte objetivamente imposible o desproporcionada. Esto siempre se hará de forma gratuita.

En este caso, también tendremos la posibilidad de optar por la rebaja del precio o la devolución del producto, cuando no fuera posible exigir la reparación o sustitución, o éstas no se hubieran llevado a cabo en un plazo razonable o sin mayores inconvenientes para el cliente.