El ciberbullying se produce cuando una persona menor, adolescente o joven es acosada (hostigada, perseguida, humillada, amenazada, chantajeada, insultada, etc.) de manera constante por parte de su entorno social, que suele tener su misma franja de edad (muchas veces compañeros de escuela, instituto o localidad) por medios tecnológicos (Instagram, WhatsApp e incluso videojuegos online).

Evidentemente, ante el ciberbullying se debe tener tolerancia cero. El sufrimiento que causa puede llegar a ser insoportable en las victimas que son acosadas permanentemente, 24 horas y 7 días a la semana por Internet.

Cómo debemos actuar si somos víctimas, padres o testigos de ciberacoso

Si somos la víctima

Lo primero que debemos hacer es poner en conocimiento de alguien de nuestra confianza lo que nos sucede y, en caso de que no sean nuestros progenitores o tutores, hacerlo con ellos después. No hay que pensar que merecemos lo que nos sucede o que debemos ocultarlo: el sentimiento de culpa es propio de las víctimas de delitos de acoso o violencia, pero no debe dominarnos. Contadlo, no estáis solos ni sois invisibles, solo que a veces a los demás les es difícil ver lo que sucede o, si lo ven, les falta valentía o no saben cómo gestionarlo.

Si somos víctimas y ya hemos decidido tomar las riendas o somos las personas de confianza de la víctima, progenitores o tutores

Es importante actuar. El acoso no se resuelve ni diluye solo, hay que afrontarlo. Por doloroso y complejo que sea el proceso emocional e institucional, la victima nos necesita.

  • 1. Ponerlo en conocimiento de la dirección o de la Inspección educativa

    Si los acosadores pertenecen al centro educativo al que acude la víctima, hay que ponerlo en conocimiento por escrito de la dirección para que active protocolos. En caso de que la respuesta no sea fructífera o adecuada a las necesidades de la víctima, se ha de elevar a la Inspección educativa mediante una instancia escrita.
  • 2. Guardar pruebas

    Tras ello, es esencial guardar pruebas.
  • 3. No anunciar la denuncia a los acosadores

    No anunciaremos a los acosadores que les vamos a denunciar, todo lo contrario, estaremos en silencio y certificaremos los mensajes o donde quede reflejado el acoso que la víctima haya recibido y siga recibiendo en ese momento. ¿Cómo? Pues por medio de certificadores de contenido digital. Encontraremos varios en internet autorizados para la vía judicial.
  • 4. Solicitar el bloqueo de los acosadores en el entorno online y denunciar

    Una vez tengamos la prueba asegurada es cuando solicitaremos a las webs, aplicaciones o redes sociales el bloqueo de esa persona, de su perfil o del contenido. Y, sobre todo, denunciaremos. Es importante, pedir una orden en la que se imponga la prohibición de comunicación con la victima por parte de los acosadores.
  • 5. Apertura del procedimiento judicial para menores entre 14 y 17 años

    Una vez interpuesta la denuncia se abrirá procedimiento judicial contra los culpables. Si están entre los 14 y los 17 años, se tramitará a través de la Fiscalía de menores. Si los culpables no aceptan su responsabilidad y una medida judicial, se irá a juicio donde el juez de menores será quien impondrá la sentencia oportuna con condenas que pueden ir desde la libertad vigilada hasta el internamiento del menor en un centro de menores.
  • 6. Demanda civil para los agresores menores de 14 años

    Si los agresores son menores de 14 años se interpone demanda civil para reclamar las lesiones psicológicas de la víctima a sus progenitores y/o tutores, que son sus responsables civiles, ya que hasta esa edad no son penalmente responsables.

Si somos el entorno que es testigo del ciberacoso

Somos la pieza clave, porque la víctima se siente sola y atrapada y sus progenitores no saben lo que sucede. Tenemos la responsabilidad y obligación de comunicar la existencia de esta situación. Cuéntalo a los adultos de referencia. Ponte del lado de la víctima y recuerda: si le sigues el juego a los acosadores, serás cómplice de ellos en un futuro pleito y también te condenaran por ello.

Cómo denunciar

¿Y si me da miedo que lo sepan el resto? ¿Y si el próximo soy yo? Sabemos que no es suficiente con decir “sé valiente”. Para ello tienes las herramientas que vamos a enumerar a continuación y en las que podrás, si quieres, no revelar tu identidad y ayudar a la víctima.

  • En todos los centros educativos debe figurar el teléfono contra el acoso 900 018 018, donde hay psicólogos especializados apoyados por trabajadores sociales y abogados. Es gratuito, confidencial, anónimo y atiende las 24 horas todos los días del año.
  • En todas las CCAA se han creado aplicaciones en las que se puede denunciar que se está produciendo una situación de acoso o ciberacoso que protegen la identidad de quien da el aviso de la situación: USAPPS en Cataluña; B-RESOL, que se ha instaurado en algunos institutos a través de la Diputación de Barcelona; o Andrea en Valencia.
  • En los centros educativos se va a instaurar la figura del Coordinador de seguridad, que velará por conocer y gestionar los posibles casos que detecte. Como los ciberacosos son más difíciles de descubrir dado que se dan en la red, y a veces los adultos que rodean a los jóvenes no tienen acceso, es importante que quien sí lo tiene se lo comunique.