Negligencia del asesor fiscal.
Detrás de cada póliza de seguro hay una historia real. En ARAG damos solución a situaciones cotidianas que pueden volverse complicadas, acompañando a las personas cuando más lo necesitan. Descubre cómo nuestras coberturas se convierten en apoyo real a través de experiencias de personas aseguradas en ARAG.
La historia.
Jordi y Soledad son un matrimonio que gestiona varios negocios hoteleros. Para ayudarles, confiaron en un asesor fiscal que les llevaba las cuentas y las obligaciones tributarias que les correspondían en función de su actividad. Pero su asesor realizó de forma incorrecta la liquidación del IRPF durante dos ejercicios fiscales. Asignó un número inferior de empleados y de plazas hoteleras, entre otras cosas, dando lugar a cuotas tributarias inferiores a lo que realmente les habría correspondido pagar. Por ese motivo, la Agencia Tributaria les reclamó el pago de 7.147,80€.
Ante esta situación, llamaron a ARAG para ver qué se podía hacer por la negligencia del asesor fiscal. ARAG solicitó la documentación y se la pasó a uno de sus abogados. La abogada contactó con el asesor fiscal y le pidió los datos de su compañía de RC, a los que llamó para informar del suceso y reclamar responsabilidades. Sin embargo, la compañía rechazó el caso, alegando que los hechos fueron anteriores a la contratación de la póliza y, por tanto, su cliente no quedaba cubierto.
El abogado de ARAG puso una demanda civil contra el asesor fiscal y su compañía de RC. Y el juez dictó sentencia condenandoles a pagar Jordi y Solededad un total de 7.147,80€ más intereses, que ascendieron a 3.126,96€.
La importancia de contar con ARAG.
¿Qué sucede si un profesional te causa un daño o perjuicio? Demostrar que ha cometido una negligencia no es tan sencillo y requiere de la experiencia de un abogado. Para Soledad y Jordi fue un gran alivio contar con su abogada de ARAG al tener contratada una póliza de ARAG Autónomos y Pymes. No tuvieron que preocuparse por nada y contaron con la mejor defensa sin tener que pagar ningún coste adicional, incluso llegando a una apelación tras una primera sentencia.