Daños causados a los elementos comunes.
Detrás de cada póliza de seguro hay una historia real. En ARAG damos solución a situaciones cotidianas que pueden volverse complicadas, acompañando a las personas cuando más lo necesitan. Descubre cómo nuestras coberturas se convierten en apoyo real a través de experiencias de personas aseguradas en ARAG.
La historia.
Lorena contrató un camión de mudanzas para mudarse a su nuevo piso. El vehículo, de considerables dimensiones, tuvo dificultades para estacionar y provocó que el conductor perdiera el control. La mala suerte hizo que golpease la fachada de la finca donde se mudaba Lorena, impactando contra una barandilla del balcón del segundo piso y dañando algunos azulejos.
El conductor aseguró a Lorena y a Vicente, el presidente de la comunidad, que no hacía falta que hicieran un parte y se comprometió a reparar los daños. Pero pasaron los meses y no cumplió su promesa. Vicente llamó a ARAG, con la que tenían un seguro de Comunidad de Propietarios para reclamar a la empresa propietaria del camión.
ARAG se puso en contacto con la empresa, pero se negaron a facilitar los datos de su póliza de RC. Se remitió un fax para que facilitasen la información , adjuntando el presupuesto de la reparación de los daños ocasionados al inmueble. Por suerte, y a pesar de la resistencia inicial, la compañía contraria acabó pagando los desperfectos.
La importancia de contar con ARAG.
Si en una vivienda familiar hay muchos imprevistos, en un inmueble se multiplican. Gracias a ARAG Comunidad de Propietarios, el edificio asegurado pudo reclamar su derecho a la reparación del daño causado por el camión, pese a las dificultades.