Este negocio es una ruina.
Detrás de cada póliza de seguro hay una historia real. En ARAG damos solución a situaciones cotidianas que pueden volverse complicadas, acompañando a las personas cuando más lo necesitan. Descubre cómo nuestras coberturas se convierten en apoyo real a través de experiencias de personas aseguradas en ARAG.
La historia.
Lola estaba muy contenta con el negocio que había montado tras años intentando levantarlo. Se trataba de una tienda de ropa que ella misma confeccionaba, por lo que era muy exclusiva. Pero lo que parecía un sueño se transformó en una pesadilla.
Primero, una de sus clientas entró con su perro en la tienda y destrozó por completo uno de los probadores y el mostrador. Unos tres meses después, el propietario del local le informó que tenía que subirle el importe de la renta del alquiler porque había tenido gastos imprevistos. Y, por último, le llegó una factura de electricidad que superaba por mucho lo que Lola había calculado cuando hizo el plan de negocio.
Por suerte, Lola siempre había sido precavida y si había tardado tanto en montar su negocio era porque había querido tener todo bien atado. Antes de abrir su tienda había contratado una póliza con ARAG que cubría los tres casos que había sufrido. Con la ayuda del seguro, pudo reclamar los daños a su local a la clienta del perro, supo que el propietario del local no podía subirle el importe de la renta a media anualidad e hizo una reclamación a la compañía de suministros porque la factura no estaba bien contabilizada.
Tras el bache inicial, Lola pudo retomar su sueño con energías renovadas y con la certeza que todo iría mejor en el futuro.
La importancia de contar con ARAG.
Sacar adelante un negocio no es tarea fácil. Muchos imprevistos y problemas pueden surgir como le ha pasado a Lola y, para ello, hay que estar preparados y acompañados de un buen aliado, como es el seguro ARAG para Autónomos y Pymes.