Ocupación ilegal de la segunda residencia.
Detrás de cada póliza de seguro hay una historia real. En ARAG damos solución a situaciones cotidianas que pueden volverse complicadas, acompañando a las personas cuando más lo necesitan. Descubre cómo nuestras coberturas se convierten en apoyo real a través de experiencias de personas aseguradas en ARAG.
La historia.
Sara recibió en herencia una casa unifamiliar en la Costa Brava y, por el momento, decidió no alquilarla y disfrutar de ella algunos fines de semana o en vacaciones. Como en esa casa ha veraneado toda su infancia la conocen todos los vecinos, por lo que está tranquila ya que la avisarían si pasara cualquier cosa.
Un día, justo cuando Sara estaba de camino a su casa de la Costa Brava, recibió la llamada de su vecino Juan preguntándole si le había dejado las llaves a algún familiar ya que oía gente dentro de la vivienda. Sara, preocupada, le dijo que no y siguió su camino a ver qué pasaba.
Al llegar se encontró la cerradura cambiada y gente dentro. Asustada y sin saber qué hacer, llamó a ARAG a través de su póliza de Ocupación Ilegal y contactó con un abogado que le asesoró sobre qué pasos debía seguir dependiendo de si la ocupación era reciente o los okupas llevaban varios días en la vivienda.
Una vez visto que llevaban varios días en ella, Sara contactó con el departamento de apertura de siniestros de ARAG para dar parte de lo ocurrido para que iniciaran los trámites de reclamación.
Finalmente, Sara recuperó su vivienda.
La importancia de contar con ARAG.
Actualmente la Ocupación Ilegal está a la orden del día, por eso mismo es importante tener un seguro como el de ARAG para que nos ayude ante estas situaciones. En el caso de Sara fue su segunda residencia, pero la ocupación también puede ser en un local o nuestra vivienda habitual estando de vacaciones.