Gastos adicionales por cancelación de vuelo.
Detrás de cada póliza de seguro hay una historia real. En ARAG damos solución a situaciones cotidianas que pueden volverse complicadas, acompañando a las personas cuando más lo necesitan. Descubre cómo nuestras coberturas se convierten en apoyo real a través de experiencias de personas aseguradas en ARAG.
La historia.
Fran y Laura planearon un viaje de luna de miel a a Tanzania. Al llegar al aeropuerto de Kilimanjaro les esperaba un guía que los acompañaría durante todo el viaje. Durante el primer día descansaron en el hotel y, al siguiente, se pusieron rumbo al Parque Nacional de Tarangue, donde vieron elefantes, una gran variedad de aves, leones, leopardos…
Tras varios días de ruta, decidieron dedicar los últimos a descansar y se fueron a pasar unos días a la isla de Zanzíbar, a disfrutar del sol y de las playas de arena blanca.
Una vez había acabado el viaje, en el aeropuerto de Zanzíbar , la compañía aérea les notificó que, por una avería en el avión, se cancelaba el vuelo hasta el día siguiente. Fran y Laura se dirigieron al mostrador de la compañía para reclamar una compensación, ya que tendrían que pasar la noche allí y perdían el enlace, pero la compañía no les compensó con ningún servicio.
Fran se puso en contacto con su seguro de Asistencia en Viaje de ARAG para comentar lo sucedido y ver si les daban alguna solución ya que, al cancelar ese vuelo, perdían el enlace en Ámsterdam para volver a Barcelona. Desde ARAG les recomendaron que hablase con la compañía del vuelo Ámsterdam – Barcelona por si le podían cambiar el vuelo. Todos los gastos de la noche hotel, dietas y el gasto adicional del cambio de vuelo de vuelta a Barcelona sería reembolsado por ARAG.
Fran y Laura guardaron todas las facturas de los gastos para, una vez en casa, solicitar el reembolso de estos.
La importancia de contar con ARAG.
Por suerte, Fran y Laura pasaron una fantástica luna de miel, fue a la vuelta cuando surgieron los problemas. Gracias a que tenían el seguro de Asistencia en Viaje con ARAG encontraron el soporte para poder gestionar este imprevisto y evitar unos gastos con los que no contaban.